En la ciudad de Esperanza contamos con un sistema integral de instituciones dedicadas a trabajar con niños, jóvenes, adultos y ancianos que sufren de discapacidades motoras o neurológicas. Sin embargo, los jóvenes de Rotaract Club Esperanza nos dimos cuenta que, a pesar de tener un programa de trabajo tan organizado y eficaz,  como ciudad todavía no contábamos con espacios públicos debidamente equipados para fomentar la integración e inclusión. Fue entonces, que nos propusimos, período a período, con mucho esfuerzo equipar las plazas de nuestra ciudad con juegos adaptados para estos niños.

El proyecto surgió en 2014, bajo el marco de otro trabajo que veníamos haciendo, “Pintamos para jugar” el cual tenía como objetivo pintar y acondicionar diferentes plazas. Hacía fines de 2014 conseguimos comprar e instalar los dos primeros juegos y la apuesta continua; en estos momentos estamos tramitando la instalación del tercero y ya estamos trabajando para obtener el cuarto juego inclusivo de la ciudad.